Era una tarde lluviosa en Carolina del Sur. Estaba sentado en casa de mi tía, adonde había ido en mi visita anual.
Habíamos pasado un tiempo en Charleston, una de mis ciudades favoritas de Estados Unidos. Me encantó la arquitectura clásica de la ciudad. Hicimos un recorrido en tranvía por la ciudad, lo que nos permitió hacer turismo sin perdernos, un problema para ambos.
Revisé las fotos que tomé ese día. Me encantaba la fotografía, siempre me ha gustado desde que mi madre me regaló una vieja cámara de película cuando era niño. Por suerte, ya no usamos película, dadas las miles de fotografías que he tomado en mis viajes.
Algunas fotos necesitaban ser editadas, ya que estábamos en un vehículo en movimiento. Al empezar a experimentar, me di cuenta de que podía convertirlas en obras de arte. En poco tiempo, pasé de una foto borrosa tomada desde la ventana de un autobús a una fotografía vintage de un edificio histórico. Cuanto más experimentaba, más creaciones desarrollaba.
Me preguntaba cómo podría compartir mi arte con el mundo. Empecé a investigar y descubrí empresas de impresión bajo demanda que tomarían mis diseños y los plasmarían en sus productos.
Así que creé un nuevo negocio: Miss Missy Designs. La idea era llevar estas fotos de mis aventuras a hogares de todo el mundo.
Nunca había sido artista. No podría dibujar ni aunque me fuera la vida. Sin embargo, con el poder de una cámara y una computadora, me he convertido en un artista como jamás hubiera soñado. Espero que otros disfruten de mi arte en sus hogares y que les inspire a visitar algunos de estos lugares increíbles.